Fortalecer las capacidades de familias y comunidades étnicas y campesinas; para generar sistemas de cuidado que permitan el buen vivir de las niñas; niños y adolescentes; la garantía de los derechos individuales y colectivos; la construcción de tejido social; cultural y la protección integral; a partir del reconocimiento de sus saberes; tradiciones; intereses; usos y costumbres; contribuyendo a su pervivencia y salvaguarda.